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Los 6 usos básicos del bloque de yoga

Uno de los accesorios más populares e importantes en la práctica del yoga son los bloques o ladrillos. Su versatilidad los convierte en una adición fundamental para principiantes y un elemento estratégico para los más avanzados.

El problema es que estos complementos están cada vez más presentes en los salones de yoga pero no todos conocen sus grandes beneficios y variedad de usos para trabajar alineamiento, equilibrio, soporte y acceder a nuevas posturas.

Como embajadores de las prácticas seguras y divertidas os decimos que no os debe dar vergüenza aprender a usar el bloque pues, por el contrario, este accesorio os ayudará a avanzar con más seguridad y en menor tiempo.

Descanso

Un bloque tiene 3 alturas distintas, según el costado sobre el que lo apoyéis. Tener esto presente os ayudará a darle más usos en el día a día. Y el primer uso que le podéis dar usará todas las alturas.

Primero, podéis usar el bloque de forma plana como asiento para meditar o en posturas de mariposa.

Al hacerlo daréis soporte lumbar al sentaros sobre él. Esto permitirá que la cadera esté más alta que los pies y de esta forma la espalda estará más cómoda y habrá menos presión en las rodillas. 

Tendréis un beneficio similar cuando se pone un bloque, o hasta dos, en medio de los pies al sentarse en la postura del héroe, aquí daréis soporte a la columna y la alargaréis mejor sin molestar los pies o glúteos.

En el yoga restaurativo también se suele usar el bloque en posturas acostadas sirviendo para expandir el pecho y reposar mejor.

Gracias a su triple nivel se puede llevar un bloque a media altura detrás de la espalda y el otro en la vertical más alta detrás de la cabeza. Esto hará que los hombros estén más relajados, descansando el pecho y los brazos.

Flexibilidad

Esta es una de las más grandes frustraciones para los menos experimentados, sin embargo, comenzar a hacer yoga con un bloque puede ayudar en los retos del estiramiento.

De hecho, los bailarines suelen usar también los ladrillos de yoga para hacer ejercicios al momento de trabajar sus splits o estiramientos máximos de piernas.

En la postura de prasarita padottanasana o flexión hacia delante, el bloque en vertical ayuda a apoyar las manos o la frente para mantener una máxima extensión de rodillas con las piernas abiertas. Esto es una gran ayuda para quienes no gozan del don de la flexibilidad y no pueden mantener la posición demasiado tiempo.

Apoyo

En las posturas de pie, los bloques funcionan como una extensión de los brazos y esto es especialmente importante para los alumnos que apenas comienzan.

Cuando iniciamos con el yoga, pilates o cuando se hacen estiramientos antes del entreno, nuestras manos no siempre llegan al piso, en este caso, los bloques pueden ser un gran soporte para que, en lugar de dejar las manos en el aire o sobre las rodillas al hacer la postura de la media pinza, podáis apoyaros y estirar la espalda de forma cóncava creando más espacio entre las vértebras.

Para que esta utilidad pueda ser mayor, debéis considerar un bloque que sea suave de agarre al tiempo que resista fuerza y peso.

Equilibrio

Al soportar el peso, los bloques no solo ayudan con el apoyo sino con el equilibrio. Esto es esencialmente importante para los alumnos más experimentados pues os ayudará a encontrar mejor el centro de gravedad corporal al estar en posturas complejas y así poder mantenerlas por más tiempo.

En la posición de la media luna, servirá para apoyar un pie y equilibrar las manos con mejor agarre.

De igual forma en la postura del cuervo podréis usar dos bloques bajo los pies para partir desde una altura mayor hacia el equilibrio sobre los brazos, siendo más fácil llegar a despegar las piernas.

Alineamiento

En la postura del triángulo o trikonasana la alineación es el gran reto, sin embargo, es tan difícil de lograr que el ladrillo puede ser indispensable para lograr una posición correcta y no caer en lesiones.

Al hacer el triángulo es muy usual que el pecho caiga de lado al llevar la mano hacia abajo y termina colapsando la postura, en cambio, el uso del bloque como apoyo para la mano que queda en el suelo facilita un mejor alargamiento de la espalda y os dará más espacio en el pecho y tronco, permitiendo también mayor expansión a la caja torácica para respirar lento y profundo.

Fuerza

El uso más interesante, y el menos común del ladrillo de yoga, es para la fuerza. Pero no os confundais, no se trata de usar el bloque como una pesa, aunque puede servir como elemento de levantamiento, sino de ser un estimulador para el trabajo muscular.

En la silla o utkatasana podéis utilizar el bloque en medio de las piernas, de esta forma la presión que debéis colocar para sostener el bloque activará la musculatura al hacer fuerza y os dará energía muscular en otras zonas del cuerpo menos trabajadas.

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