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5 posturas de yoga que te ayudan a dormir mejor

El descanso es una parte fundamental para tener energía diaria, concentración y rendir en los trabajos. Pero esto no siempre es fácil de lograr en el día a día, en especial cuando el  insomnio y el estrés constante afectan nuestro sueño.

Pero el yoga puede ser la clave para mejorar las horas de descanso, dormir más temprano y eliminar la fatiga del día a día.

Veréis como hacer una rutina de yoga nocturna fluye de forma natural hasta que la relajación se apodera de vuestros músculos. El secreto es hacerla ya en pijama, lejos del móvil y sobre vuestra cama, para ir preparando el cuerpo para dormir.

Y como existen muchas posturas que os podrán ayudar a preparar un mejor sueño, acá os traemos nuestras favoritas para que comencéis a practicar esta misma noche:

Postura del cachorro o Uttana Shishosana

Para comenzar, debemos sentarnos de rodillas, con las piernas al mismo ancho de los hombros, desde allí el primer movimiento consiste en ir caminando hacia adelante con las manos. Debemos estirar el cuerpo hasta que el pecho y barbilla toquen la cama y al mismo tiempo levantar las caderas y glúteos manteniéndolos elevados.

Allí podéis hacer unas cuatro respiraciones profundas. Si os cuesta mantener los hombros estirados con los brazos hacia adelante, podéis colocar una almohada justo debajo del pecho y abrazar el cojín para descansar los brazos.

Esta primera postura relajará y expandirá la zona de los hombros, pecho y brazos ayudando a calmar tensiones acumuladas.

Postura del niño o Balasana

En una posición similar, manteniendo las rodillas en la cama, podemos colocar dos almohadas en frente y desde allí comenzar a descender, dejándonos caer completamente   hasta que todo el torso toque las almohadas, esta vez sin levantar los glúteos.

Con los brazos reposando a los costados o abrazando las almohadas, podéis dejar descansar la cabeza permitiendo que la frente toque el cojín o hacia un lado, intercambiando la posición para estirar ambos costados del cuello.

Esta es una de las posiciones más calmantes de todas y veréis como la sensación de descanso es inmediata.

Postura del puente o Setu Bandha Sarvāṅgāsana

Para continuar debéis acostaros sobre la espalda, con las piernas recogidas, apoyando los pies en la cama con una pequeña distancia entre ellos y manteniendo las rodillas levantadas relajando los brazos a los lados del cuerpo.

Desde esta postura tenéis que levantar la cadera y la parte baja de la espalda hasta llegar a un pequeño puente. No es necesario que vuestros hombros soporten todo el peso como en un puente completo, el foco está en empujar la cadera hacia el aire para liberar contracciones.

Esto os permitirá estirar piernas y lumbares mientras que elimina las tensiones que causan dolores de cabeza y espalda.

Intentad mantener la elevación mientras hacéis respiraciones. Con cada exhalación puedes bajar la cadera y subirla al inhalar.

Este movimiento es perfecto para reducir el insomnio y ayudar al cuerpo a conciliar un mejor descanso.

Torsión espinal suave

De nuevo, desde una posición totalmente tumbada, ahora con las piernas también completamente extendidas, podéis hacer una torsión de cadera.

Para comenzar tenéis que llevar una de las rodillas hasta el pecho y sostenla mientras se inhala. Luego, debéis soltar el aire mientras diriges la pierna flexionada hacia su lado contrario con ayuda del brazo.

De esta forma,la pierna derecha se presiona hacia el lado izquierdo hasta que la rodilla toca la cama, mientras el brazo izquierdo mantiene la torsión haciendo presión y el brazo derecho se extiende completamente sobre las sábanas para hacer contrapeso.

Es importante en esta postura dirigir la mirada hacia el brazo extendido y mantener la calma mientras el cuerpo se expande.

Postura de la mariposa o supta baddha konasana

Esta variante es una postura ideal para abrir las caderas y terminar con una relajación total. Para realizarla debemos sentarnos con las piernas recogidas de forma que las rodillas toquen la cama y las plantas de los pies estén conectadas.

Si la posición os cuesta podéis colocar unas almohadas bajo los glúteos y lumbares. Una vez bien posicionados, debemos tumbarnos sobre la espalda y dejar caer los brazos a los costados con las palmas hacia arriba.

En esta posición se pueden realizar cuantas respiraciones sean necesarias. Aquí, el contacto total con la cama relajará el cuerpo y el estiramiento estimulará la circulación que aliviará cualquier dolor nocturno.

Luego de esta secuencia, terminar en la postura del cadáver y hacer un escaneo corporal con la respiración os terminará de ayudar a conciliar el sueño.

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