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3 secretos del cuidado personal que potenciarán tu bienestar

En la búsqueda por la salud y el bienestar personal es normal sentirse estancado. Muchas veces concentramos nuestras energías en las prácticas más externas e ignoramos que hay una serie de hábitos y ejercicios que podemos hacer para trabajar desde nuestro interior.

Mejorar los aspectos menos visibles de nuestra vida no es una pérdida de tiempo, pues cuando nos enfocamos en un cuidado integral es cuando lograremos un cambio significativo y tendremos grandes impactos en cómo nos sentimos y hasta en los resultados físicos que queremos lograr.

Más allá del ejercicio diario, la buena nutrición y el cuidado de la apariencia, la forma en la que nos relacionamos con nuestros trabajos, familias y amigos, lo que pensamos y sentimos es gran parte de nuestra salud.

Aquí os queremos dejar algunos aspectos menos explorados dentro del mundo del cuidado personal para que podáis aplicarlos a vuestro día a día y seguir avanzando en la construcción de un bienestar integral.

1.   Organiza y controla tu tiempo

La forma en que invertimos nuestras horas impacta en la productividad y resultados que tenemos. Hacer espacio en nuestros días para las cosas que más nos importan es lo que definirá que podamos avanzar en cada aspecto que queremos mejorar.

Tener a la mano una agenda o llevar un calendario virtual son una gran forma de tener control en medio de las rutinas. Aún cuando el trabajo ocupa gran parte de nuestro día es fundamental conseguir momentos exclusivos para darle espacio al ejercicio, la familia y hasta las rutinas de self care.

Si continuamente os encontráis diciendo “no tengo tiempo” quizá es hora de buscar una solución a esto.

Podéis comenzar con sesiones de batch cooking, descargar una app de productividad, uniros al club de las 5 am o probar las sesiones de trabajo por bloque. Hoy en día existen muchos métodos para ahorrar tiempo y sistematizar las tareas del hogar o del trabajo de forma que podamos enfocarnos en conseguir espacio para lo que queremos priorizar. 

2.   No le temas al descanso

Un error frecuente es creer que tomar tiempo para descansar y recuperarse es una pérdida de tiempo y, si has llevado el punto anterior al extremo para poder “tener tiempo para todo”, es posible que hayáis olvidado el tiempo para descansar.

No os debe dar vergüenza o miedo usar el tiempo libre para actividades recreativas. Debéis saber que la distracción y el reposo en su justa medida son esenciales para que el cuerpo y la mente recuperen su forma y no se sobrecarguen.

La sensación constante de cansancio o fatiga no es producto de que os falte energía o de que sois flojos, muchas veces es una señal de alarma que da el propio cuerpo cuando necesita descansar, y si no se atiende puede llevar al estrés o a enfermar física o mentalmente.

Si os asusta o aburre estar sin hacer nada, debéis saber que el descanso no es igual a dormir o tener una actitud pasiva. Aprovechar el día para salir a caminar, hacer yoga, ver una película, leer un buen libro, tomar un baño, hacernos una mascarilla o disfrutar de un hobbie olvidado son algunas formas de interrumpir la rutina y restaurar nuestra energía.

3.   Cuida tu mente

Lo que pensamos impacta en nuestra actitud hacia las tareas del día a día y dicta las instrucciones de cómo reaccionamos a los imprevistos. Por eso es importante mantener nuestra mente enfocada en metas positivas y pensamientos valiosos.

Sabemos que esto no siempre es fácil, por eso es fundamental que cuando sea necesario sepamos buscar ayuda y tener herramientas de apoyo para los momentos en que el estrés y la ansiedad suben.

Técnicas como el journaling, meditación, prácticas de mindfulness, gratitud y la respiración consciente son algunas actividades que mediante ejercicios de armonía podrán ayudar a nutrir nuestro diálogo interno para sobrellevar los retos diarios.

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